Atraer clientes a mi tienda

9 buenos consejos para atraer clientes a tu tienda

El primer y principal objetivo de cualquier tienda y negocio minorista es atraer clientes y mantenerlos. Un flujo constante de clientes habituales, junto con la creación de otros nuevos, nuevos no solo ayuda a que tu negocio prospere sino que también te brinda la oportunidad de mantenerte firme frente a tus competidores. En este artículo te mostraremos cómo atraer a posibles compradores hacia tu tienda y cuáles pueden ser las mejores estrategias para crear una buena cartera de clientes asiduos.

1. Crea un ambiente agradable.

La primera impresión es la que cuenta. Esta máxima se aplica de forma muy evidente al diseño de tu tienda. Un ambiente agradable y una tienda bien organizada ayudan a que tus clientes se sientan cómodos y a que quieran quedarse un rato más en tu tienda.

Crea un ambiente en el que tus clientes se sientan relajados y a gusto.

La zona de entrada, el umbral de tu tienda, juega un papel muy importante en la impresión que el visitante forma en su mente. Es una de las primeras sensaciones que percibe. Es un espacio crucial porque el cliente se encuentra en una transición desde el mundo exterior hacia el mundo del comercio minorista. Es en este momento, en unos pocos segundos, cuando se hace una idea de la calidad y del precio de los productos que ofreces en tu tienda. Sus sentidos están totalmente receptivos, por eso es vital cuidar esta zona de tu negocio.

Asegúrate de no darle la bienvenida con productos ni con ofertas agresivas. El visitante se encuentra en una fase de transición. Lo que quiere es centrarse, sentirse cómodo y empezar a explorar.

Siempre es mejor ofrecerle una cesta que le ayude en su visita a tu tienda, que un dependiente insistente que le atosigue con ofertas.

2. Céntrate en la experiencia del cliente

Se ha comprobado que la gente gira inconscientemente a la derecha después de entrar en una tienda. Procura colocar un producto atractivo y que tenga probabilidades de crear una buena impresión duradera, aunque el cliente no vaya a comprarlo. No centres todos tus esfuerzos en mostrar los productos que más se venden. Céntrate en la experiencia. Piensa que lo que más te interesa al principio es que el cliente permanezca un buen rato en tu tienda, y que esto le represente una experiencia agradable. Cuanto más tiempo pase en tu tienda, más posibilidades tendrás de que al final se materialice la compra.

Haz que el cliente se sienta siempre a gusto en tu tienda.

Crea pequeños obstáculos en tu tienda para ralentizar la marcha de tu cliente. Haz que se sienta cómodo, pero que no vea un pasillo directo hacia la salida. Coloca letreros, cestas con productos, decoración… Todo esto impedirá que el cliente se mueva más rápidamente, y de este modo tendrá que prestar más atención a su entorno y, en último término, plantearse si va a comprar algo de lo que ve.

Dirige los movimientos de tu cliente sin que él/ella sepa que lo estás haciendo. Su experiencia debe ser agradable, para que tenga ganas de regresar a por más.

3. Haz un uso inteligente de la señalización

No te conformes con mostrar siempre el mismo aspecto exterior en tu comercio. Renueva la información que muestras a tus clientes mediante carteles atractivos, originales y creativos. Usar carteles en tu tienda es un recurso económico y que llama a la atención. Es una excelente opción para la promoción de ofertas por tiempo limitado, especialmente para las pequeñas empresas.

Sitúa carteles con ofertas atractivas a la vista de tus posibles clientes.

Los carteles temporales pueden transmitir un mensaje directo a los viandantes que circulen cerca de tu comercio. Tu audiencia no va a prestar tanta intención a un rótulo fijo e invariable como a un póster nuevo recién colgado en tu ventana. Un cartel temporal indica una oferta por tiempo limitado, e invita a la compra compulsiva.

Plantéate la posibilidad de dedicar una parte de tu presupuesto a colocar carteles en lugares concurridos de la vida pública, siempre de acuerdo con la normativa de tu ciudad. Agrega algún elemento adicional inesperado para captar la atención de tus posibles clientes. Crea sorpresa, haz que comenten. Resalta tu mensaje de forma inteligente y creativa. No basta con un cartel de oferta; dedícale tiempo a pensar el mensaje que vas a transmitir, y consigue sorprender a tu audiencia.

4. Cuida la atención al cliente

No existe un negocio de éxito que no ponga atención en el trato a sus clientes. En la era de las reseñas online, este aspecto es básico. Debes conseguir que tus clientes se sientan bienvenidos, apreciados y que tengan ganas de regresar a tu comercio.

Ofrece un trato amable y cercano pero siempre correcto y respetuoso.

La fidelidad y la confianza se ganan con un trato amable, cercano y respetuoso. Si los clientes se identifican con tu tienda, se sentirán cómodos comprando, y transmitirán esa satisfacción a otras personas mediante sus referencias. Construye relaciones personales con tus clientes. Bríndales un buen servicio, haz que se sientan cómodos, presta atención al trato. Combina un buen producto con un trato exquisito, y el mensaje de que tu tienda es un buen lugar para comprar se extenderá por sí solo.

No hay mejor promoción que la de un ejército de clientes satisfechos. Atiende a sus consultas, soluciona sus problemas, despeja sus dudas. Un trato cuidado, oportuno y equilibrado, marca una gran diferencia. Nunca subestimes el impacto de una buena atención al cliente; puede darte mucho mejor resultado que una gran inversión en campañas publicitarias.

Y sobre todo, evita a toda costa cualquier impresión negativa. Se paciente y amable. La psicología humana nos lleva a compartir las malas impresiones con mucha más facilidad que las buenas experiencias. Tenlo siempre presente.

5. Ofrece promociones y descuentos.

A todos nos encantan los descuentos, las rebajas, las promociones y las ofertas especiales. Podemos desear algo innecesario por el mero hecho de verlo a un precio rebajado.

Busca una fórmula adecuada a tu producto y aplícala.

Es muy común ofrecer un artículo gratuito por la compra de otros dos, o combinaciones similares de ofertas que potencien la adquisición de más de un producto por un precio reducido. Busca la fórmula que más se adapte a tu producto, a tu imagen y a tu marca, y aplícala durante un tiempo. Experimenta. Haz pruebas con distintos tipos de promociones y observa los resultados. Todo nuevo cliente al que puedas atraer mediante una oferta es un cliente habitual en potencia.

Es un hecho comprobado que la palabra gratis activa circuitos neuronales relacionados con el placer y la recompensa. Piensa qué puedes ofrecer y bríndales a tus clientes ese estímulo positivo para que se animen a entrar en tu tienda.

6. Cuida las reseñas y las calificaciones en internet.

Nunca dejes una mala reseña sin responder.

Las calificaciones y las reseñas online son fundamentales en el proceso de promoción de una empresa. Conéctate con las redes sociales y responde a las quejas que recibas sobre tu negocio. Asegúrate de responder con amabilidad a cada comentario y nunca, nunca entres en discusiones. La redes son un poderoso campo de pruebas en el que tus clientes pueden ver lo que sucede en tu comercio. Es muy probable que tus clientes potenciales decidan entrar o no en tu comercio según las reseñas positivas o negativas que vean en Internet.

Intenta aprovechar al máximo la reseñas positivas compartiéndolas en tu redes sociales y vinculándolas a tu sitio web. Y cuando un cliente visite tu tienda, anímalo a que dé su opinión en tus páginas de redes sociales o en tu perfil de Google My Business.

7. Plantéate acciones promocionales directas.

La promoción directa juega un papel muy importante en el éxito de todos los negocios. Por lo general, tendemos a olvidarnos de las cosas que nos gustaron hace un año o hace solo unos pocos meses. ¿Recuerdas el vestido que te gustó y consideraste comprar el año pasado? ¿Recuerdas cuál era la tienda en la que lo viste?

Crea mensajes con contenido directo y concreto.

Una buena forma de reorientar a los clientes antiguos y de conseguir otros nuevos es la promoción constante en redes sociales o mediante mensajes directos SMS (las personas leen el 99% de los mensajes de texto).

Asegúrate de crear anuncios, mensajes de email y de texto relevantes, con poco texto y basados ​​en hechos. Ve al grano. De esta modo no serás rechazado. Agrega algún valor añadido directo mediante cupones, rebajas u ofertas exclusivas en tu tienda para que tu cliente no pueda resistirse a visitarla.

8. Ofrece tus productos online

Estamos en el siglo XXI. La presencia online es un factor fundamental para competir con los grandes. El público otorga mucho más confianza a las marcas que tienen presencia online y que se abren a que sus clientes escriban sobre ellas. ¡No temas a las reseñas! Un comercio que recibe reseñas de sus clientes es un comercio vivo. Asegúrate de que tu empresa tenga una fuerte presencia en todas las plataformas en las que encaje; no dejes pasar el beneficio de estos canales online.

¡No te cierres al mercado online!

Tener un sitio web es el comienzo de este viaje. Sin embargo, la redes sociales se han apoderado de Internet debido a la gran cantidad de usuarios que las visiten diariamente. El uso de las redes sociales puede llevar a tu negocio a otra dimensión, creando oportunidades y atrayendo más clientes hacia tu tienda.

Pero tener presencia online es solo el principio. Es vital hacer un mantenimiento constante de los perfiles de nuestra empresa. Muéstrales a tus clientes las novedades de tu tienda, publica contenido relacionado con tus productos. El contenido interesante y las ofertas exclusivas ayudarán a que tus clientes confíen en ti, en tu experiencia y en tu profesionalidad.

Ten presente que muchas de estas acciones tienen un coste muy bajo comparado con el beneficio que pueden reportarte. Piensa de manera inteligente, implementa estrategias y atraer clientes hacia tu tienda.

9. Ofrece a tus clientes online la posibilidad de recoger la compra en tu tienda.

¿Tienes tienda online? En ese caso, ten en cuenta que habrá un porcentaje de clientes a los que les gusten los artículos que ofreces en tu tienda, pero que no querrán pagar los gastos de envío.

Más comodidad para todos, más ventas y más clientes en tu tienda.

Ofrecer a tus clientes el servicio de recogida en tienda es un buen recurso para ayudarles a decidirse. Si el cliente no está convencido de la compra, siempre puede examinar el producto en tu tienda. De este modo combina la comodidad de la compra online con la seguridad de poder comprobar el producto al recogerlo. Y además, tanto el cliente como tú os libráis del engorroso proceso de una posible devolución.

Por otra parte, ofrecer la recogida en tienda implica que el cliente verá muchos más productos que los que has visto en tu tienda online. Las compras por Internet son mucho más específicas, tienen un objetivo determinado, mientras que las compras en el local son más impulsivas y directas. En una tienda física, tu cliente tendrá la oportunidad de tocar, sentir y ver el artículo, por lo que es más probable que acabe gastando más dinero.

Y si quieres ser un poco más lejos, puedes incluso ofrecer un pequeño descuento a los clientes que trabajan en tienda. De este modo tus clientes apreciaron el ahorro y se animarán aprovechar la oferta, mientras que tú te ahorrarás el empaquetado y el envío. También obtendrás un contacto directo con el cliente y podrás potenciar tu buena imagen y cultivar una relación de confianza.

Hay muchas otras maneras de atraer y fidelizar nuevos clientes. Piensa siempre en lo que te gustaría en contrart. Ponte en la piel del cliente, identifica sus necesidades ¡y satisfácelas!

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